El cómputo de plazos procesales: errores frecuentes y cómo evitarlos
Días hábiles, inhábiles, agosto y notificaciones: las trampas del cómputo de plazos y cómo blindarse frente a ellas.
Pocos aspectos de la práctica forense generan tanta inquietud como el cómputo de plazos. Un error aquí no se corrige: la preclusión cierra la puerta de forma definitiva.
Días hábiles e inhábiles
En el proceso civil, los plazos se computan en días hábiles, excluyendo sábados, domingos y festivos. El mes de agosto es inhábil a efectos procesales, salvo para actuaciones declaradas urgentes.
El dies a quo
El cómputo comienza, por regla general, el día siguiente al de la notificación. Determinar con exactitud la fecha de notificación es, por tanto, el punto de partida crítico de todo cálculo.
Errores frecuentes
- Contar días naturales cuando el plazo es de días hábiles.
- Olvidar la inhabilidad del mes de agosto.
- Tomar como referencia una fecha de notificación incorrecta.
- No registrar el plazo de inmediato al recibir la notificación.
Cómo blindarse
La mejor defensa es sistematizar: registrar el plazo en cuanto se recibe la notificación, calcular el vencimiento con criterios claros y configurar alertas anticipadas. Un sistema que extrae el plazo del propio documento y avisa con días de antelación elimina la mayor parte del riesgo.
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